Durante la homilÃa pronunciada en la BasÃlica menor del Santuario de la Virgen de la Caridad, el Obispo de Roma dijo querer una iglesia que salga de los templos para acompañar la vida, sostener la esperanza, acompañe todas las situaciones embarazosas de nuestra gente, comprometida con la vida, la cultura, la sociedad, dijo el Obispo de Roma.
Llamó a tener el corazón y los ojos siempre abiertos a los demás, ir al encuentro de los otros para compartir gozos y alegrÃas, esperanzas y frustraciones, visitar al enfermo, al preso, a quien llora y al que sabe también reir.
Recalcó que la Iglesia debe sostener la unidad, tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación e involucrarse, para servirlos, en la vida de los demás.
Puntualizó que las tierras cubanas fueron visitadas con la presencia de la Virgen MarÃa y la patria creció al calor de la devoción a la Virgen de la Caridad del Cobre y desde Santiago de Cuba custodia raÃces, identidad pura.
El alma del pueblo de cuba fue forjada entre dolores, penurias que no lograron apagar la fe y signos de nueva resurrección, manifestó el Sumo PontÃfice durante el oficio religioso donde se repitieron frases a favor de la unidad y la misericordia.
Tomado de Prensa Latina
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