Por Redacción Razones de Cuba
Luis Posada Carriles no solo participó personalmente en la preparación del material explosivo que se usó en las acciones terroristas realizadas en La Habana en el año 1997, sino que reclutó y contrató al salvadoreño Francisco Chavez Abarca, un encargado de ventas del taller Moldtrok de San Salvador, para cometer estos atentados.
El propio Francisco Chávez Abarca lo denunció explícitamente en el curso del juicio realizado en La Habana hace seis años, y reconoció plenamente su culpabilidad al describir las circunstancias de su reclutamiento y de las operaciones que Posada le encargó.
En un momento del interrogatorio, Chávez Abarca relató cómo viajó a Cuba con explosivos escondidos “debajo de la plantilla” de sus zapatos, los que, según refirió, compró “Posada”, quien, además, intervino para esconder con sus propias manos el C-4 en un televisor que transportaría Raúl Cruz León. Este mismo C-4 que, en el hotel Copacabana, del reparto Miramar, provocó la muerte del joven turista italiano Fabio Di Celmo, el 4 de febrero de 1997.
Otro elemento que reveló durante el año 2011 el terrorista Chávez Abarca, fue la invitación en el 2000, por Posada Carriles, para viajar con él a Panamá para participar en el complot para asesinar al presidente Fidel Castro.
Por estas fechas, hace seis años, Cuba y el mundo entero conocieron las acciones terroristas que se gestaron desde el exterior contra nuestro país. Hoy, Razones de Cuba comparte la segunda parte del reportaje especial “La ruta del terror”, como una muestra evidente del Terrorismo de Estado aplicado contra la Isla.
no me permiten ver el video no se por que, pero pregunto una sola cosa, donde esta el terrorista que puso las bombas en la haban y que le costaron la vida al joven turista Italiano, Fabio Di Celmo, saludos