Por Miguel Fernández MartÃnez

Este 3 de diciembre festejamos todos el DÃa de la Medicina Latinoamericana, en homenaje al insigne médico cubano Carlos J. Finlay, a quien debemos el descubrimiento de la transmisión de enfermedades por medio de vectores biológicos.Â
 Nacido el 3 de diciembre de 1833 en la ciudad cubana de Camagüey, el sabio médico Carlos Juan Finlay Barrés, realizó el mayor descubrimiento cientÃfico de la medicina tropical: la transmisión de enfermedades por medio de un vector biológico (el mosquito), con lo que salvó a la humanidad del azote de la fiebre amarilla.
 A pesar del criminal bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos impone a Cuba en más de medio siglo, la isla ha obtenido mejores logros sanitarios que la mayor parte de los paÃses latinoamericanos, comparables a los de la mayorÃa de los paÃses desarrollados.
Cuba tiene la esperanza media de vida más alta (78,6 años) y la mayor densidad de médicos per cápita (59 médicos por 10 mil habitantes), asà como las tasas más bajas de mortalidad en menores de un año (5,0/1000 niños nacidos vivos) y de mortalidad infantil (7,0/mil niños nacidos vivos) entre los 33 paÃses latinoamericanos y del Caribe.
Al triunfo de la Revolución cubana en 1959, habÃa seis mil médicos y de ellos, tres mil decidieron emigrar hacia los Estados Unidos. Con los tres mil que quedaron y con los que se fueron formando paulatinamente se han logrado grandes resultados que no solo han beneficiado al pueblo cubano, sino también a otros muchos necesitados del mundo.
 El gobierno cubano destina una media de 355 dólares per cápita a la salud, es decir, el 7,1% del producto nacional bruto. El costo sanitario anual destinado a un ciudadano de USA fue ese mismo año de seis mil 714 dólares, es decir, el 15,3% de su producto nacional bruto.
Cuba también destinó menos fondos a la salud que la mayorÃa de los paÃses europeos. Pero los bajos costos en cuidados sanitarios no explican los éxitos de Cuba, que podrÃan atribuirse al mayor hincapié en la prevención de la enfermedad y en los cuidados sanitarios primarios que la isla a estado cultivando durante todos estos años.
 Nuestro paÃs posee uno de los sistemas de cuidados sanitarios primarios preventivos más avanzados del mundo. Mediante la educación de su población en la prevención de la enfermedad y la promoción de la salud, los cubanos dependen menos de los productos médicos para mantener sana su población.
La Isla cuenta con las tasas más altas del mundo de vacunación y de partos atendidos por expertos trabajadores sanitarios. Los cuidados asistenciales dispensados en los consultorios, las policlÃnicas y los mayores hospitales regionales y nacionales son gratuitos para los pacientes, excepto en el caso de algunas medicaciones subvencionadas.
Puede que sea este énfasis en la medicina primaria, en la cultura sanitaria comunitaria, en la cobertura universal y en la accesibilidad a los servicios sanitarios lo que hace que Cuba alcance resultados dignos del primer mundo con un presupuesto del mundo en vÃas desarrollo.
Cuba ha creado asimismo una infraestructura de cuidados sanitarios en apoyo de la medicina primaria. En 1965, se creó un sistema de policlÃnicas comunitarias, cada una de las cuales ofrece cuidados primarios, servicios especializados y pruebas diagnósticas y de laboratorio a una zona de captación de entre 25 mil y 30 mil habitantes.
 Cada una de las 498 policlÃnicas del paÃs adapta sus servicios médicos y educativos al perfil epidemiológico de su población local. Cuba añadió otro nivel de cuidados primarios en 1984 al establecer clÃnicas barriales de medicina familiar, los denominados consultorios. Una policlÃnica funciona como centro organizativo de entre 20 y 40 consultorios. Cada cubano visita, o recibe la visita, de un médico del consultorio al menos una vez al año.
También Cuba ha sido un paÃs solidario, brindando su ayuda médica muchos paÃses del mundo en estos 54 años de Revolución, con la obra más noble concretada en la Escuela Latinoamericana de Medicina, inaugurada el 15 de noviembre de 1999 y, hasta 2013, ha graduado más de 20 000 médicos de más de 70 paÃses, incluidos Estados Unidos.