Por Miguel Angel García Alzugaray

En saludo al Día del Trabajador Jurídico
Un 8 de junio Agramonte
Su Tésis de Grado defendió,
Con acierto el estudiante
De Derecho se graduó.
Diamante con Alma de Beso
Así Martí lo llamó,
El Bayardo le decían
Al que a todos asombró.
Por su intachable pureza
Que al Camagüey levantó,
Por su saber de jurista
Que en Guáimaro brilló.
¿Con que armas combatir?
Un mediocre preguntó,
Con la vergüenza, ¡cobarde!
El Mayor le contestó.
Con 35 mambises
Cargó contra la tropa hispana,
Para rescatar a un hermano
Que Sanguily se nombraba.
Amalia su bella esposa
Que le dio su corazón,
Fue templo y también escuela
De patriótica inspiración.
Quedarme no pretendo
En el legendario pasado,
Mi poema te convoca
Al futuro deseado.
Hoy Ignacio es el símbolo
De mi digna profesión,
Que defiende las conquistas
De nuestra gran Revolución.
Celebremos en este día
La enseñanza que nos dio,
Con su virtud cual espada
Que la vileza enfrentó.
¡Honor y gloria al héroe!
Que en Jimaguayú ofrendó,
Su sangre y su vida excelsa
¡Por la tierra que tanto amó!.
Un abogado o un jurista,
Un notario o un fiscal,
Un jurado o un notarista,
Y no acabo de encontrar,
La palabra con justeza,
Para hoy poder honrar,
Toda la digna grandeza,
De profesionales de hoy,
De Céspedes seguidores,
Como de Fidel y el Mayor,
¡FELICIDADES!