Por Miguel Angel GarcÃa Alzugaray

Monumento a Perucho Figueredo en Bayamo.
En la plaza de Bayamo
Vibraron gallardas tus notas,
Las campanas anunciaban
Que las cadenas quedaron rotas.
Perucho el poeta fecundo
Con oro fundido escribió,
La letra del himno hermoso
Que al combate nos llamó.
Aquél Octubre glorioso
El Mambà tus versos cantó,
Y asombrando al oprobio
Con su mano la ciudad incendió.
La Patria orgullosa contempla
Al pueblo que con tanto amor,
Tomó en sus manos las armas
Para pelear con valor.
La libertad se conquista
Maceo después impulsó,
Con el filo del machete,
Lo que Céspedes inició.
Con la virtud de su obra
Martà su legado cumplió,
Al caer en Dos RÃos
Un ejemplo de heroÃsmo nos dio.
En la plaza de Bayamo
Vibraron gallardas tus notas,
Las campanas anunciaban
Que las cadenas quedaron rotas.
Perucho el poeta fecundo
Con oro fundido escribió,
La letra del himno hermoso
Que al combate nos llamó.
Aquél Octubre glorioso
El Mambà tus versos cantó,
Y asombrando al oprobio
Con su mano la ciudad incendió.
La Patria orgullosa contempla
Al pueblo que con tanto amor,
Tomó en sus manos las armas
Para pelear con valor.
La libertad se conquista
Maceo después impulsó,
Con el filo del machete,
Lo que Céspedes inició.
Con la virtud de su obra
Martà su legado cumplió,
Al caer en Dos RÃos
Un ejemplo de heroÃsmo nos dio.