Tres dÃas y dos noches de intensos combates bastaron para derrotar en 1961 la invasión mercenaria por Playa Girón, el proyecto más poderoso encargado a la CIA por la Casa Blanca para derrocar a la naciente Revolución cubana.
La aventura militar ordenada por al presidente Eisenhower involucró a más de 1 500 mercenarios entrenados, armados y equipados por la CIA y el Pentágono, agrupados en siete batallones —cinco de infanterÃa, uno de paracaidistas y otro de armas pesadas— y el apoyo directo del Ejército estadounidense.
El propósito fue ocupar una cabeza de playa donde establecer un gobierno provisional que solicitarÃa inmediatamente el reconocimiento y la intervención de Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos.
Previo al desembarco por ese punto del centro sur de la Isla, ocho aviones B-26 camuflados con falsas insignias de la Fuerza Aérea Revolucionaria atacaron de manera simultánea la base aérea de San Antonio de los Baños y la pista de Ciudad Libertad, en La Habana, y el aeropuerto de Santiago de Cuba.
El 16 de abril de 1961, en el sepelio de las vÃctimas de esa agresión efectuada en la mañana del dÃa anterior, el Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó el carácter socialista de la Revolución cubana, la “de los humildes, por los humildes y para los humildes”.
Desde ese momento, miembros del Ejército Rebelde, la unidad de tanques de Managua, las milicias obreras, campesinas y estudiantiles, el Batallón de la PolicÃa, integrantes de la Escuela de Responsables de Milicias, y de la Fuerza Aérea Revolucionaria, acudieron a sus trincheras para defender la Revolución Socialista.
Un dÃa después se iniciaron los combates que culminaron el 19 con la primera gran derrota del imperialismo estadounidense en América Latina, lo cual profundizó la fisura en sus intereses hegemónicos regionales, abierta con el triunfo de la Revolución, en 1959.
El fracaso de la agresión mercenaria, por tanto, no se detuvo, sino que incrementó la agresividad que Washington mostró desde la promulgación de las primeras leyes revolucionarias, y se manifestó en numerosas acciones encubiertas, sabotajes, y planes de asesinato contra la dirigencia cubana.
La vergonzosa derrota en tiempo récord exacerbó el interés de asfixiar la economÃa de la Isla y restar apoyo popular al proyecto socialista emprendido y, con ese objetivo, el presidente John F. Kennedy, heredero de esa aventura bélica, promulgó en 1962 las leyes del bloqueo.
Esa polÃtica restrictiva en los terrenos financiero, económico y comercial, se recrudeció progresivamente y adquirió carácter extraterritorial en momentos en los que, con la caÃda del campo socialista en Europa, en los años ’80, Cuba perdió su principal apoyo.
El proyecto socialista cubano tuvo entonces que adaptarse a la nueva situación, apelando a su autoctonÃa para, sin abandonar su esencia y sus logros, superar un profundo perÃodo de crisis cuyos efectos prevalecen.
CONGRESO PARA EL SOCIALISMO
Al cumplirse 55 años de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, Cuba se empeña en otra batalla formidable, por su complejidad y urgencia, con el propósito superior de lograr un sistema económico y social sostenible, atemperado a la realidad actual, nacional e internacional.
En esta ofensiva, la aplicación efectiva y oportuna de los Lineamientos de la PolÃtica Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en 2011 en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba tras un amplio proceso de debates populares, tiene un significado primordial para asegurar la prosperidad y sostenibilidad, y también para consolidar la legitimidad del sistema.
El VII Congreso de esa organización rectora del proyecto cubano, asume del 16 al 19 de este mes el reto de analizar sin cortapisas la aplicación de dicha polÃtica en medio de obstáculos como la crisis económica internacional y la permanencia del bloqueo de Washington.
Las premisas inviolables para la ejecución de transformaciones cardinales a escala social son no aplicar las socorridas terapias de shock, tÃpicas de naciones capitalistas, ni dejar desamparado a ningún ciudadano.
Esos cambios tienen como propósito impactar favorablemente a la economÃa e incidir en el mejoramiento del nivel de vida de la población en un plazo perentorio, y consolidar el camino socialista defendido por Cuba bajo todas las circunstancias desde hace más de medio siglo.
Tomado de Invasor
http://www.invasor.cu/historia/8590-playa-giron-primera-de-las-batallas-cubanas-por-el-socialismo