El 24 de febrero se lazó la primera parte de un artÃculo escrito por Elvis RodrÃguez RodrÃguez, Humberto Valdés Gutiérrez y Manuel Lester-Hanson Roché, publicado en Cuba Socialista para conceptualizar qué es la sociedad civil y cómo se representa en Cuba. Consideramos pertinente iniciar nuestro blog de esta forma para dialogar acerca de un concepto manipulado por los grandes intereses hegemónicos a lo largo de la historia.
En la literatura polÃtica actual, con mucha frecuencia se emplea el término sociedad civil por dirigentes polÃticos, sociólogos, filósofos y periodistas, para hacer referencias a hechos sociales, intereses polÃticos y los más diversos objetivos, sobre todo a partir de las décadas del 80 y el 90 del siglo pasado, coincidiendo con el proceso de desmantelamiento del socialismo en Europa del Este y la desintegración de la URSS. En Cuba, en los últimos tiempos, también se aprecia un incremento del debate polÃtico filosófico en torno al binomio sociedad civil – Estado.
Posiblemente existan pocas expresiones en el lenguaje filosófico y polÃtico que se empleen con más frecuencia en la actualidad que este término. Sin embargo, ocurre que no en todos los casos tiene idéntica significación. En dependencia de la corriente polÃtica que defiende el autor o sustenta sus puntos de vistas, asà será la interpretación que se le dé a este concepto.
Al igual que Miguel Limia, compartimos con Isabel Monal que el término sociedad civil “(…) se presenta en la historia de las ideas hasta nuestros dÃas como ambiguo, de fronteras imprecisas y hasta nebulosas; una ambigüedad inadecuada, además por el hecho de que en alemán sociedad civil y sociedad burguesa se escriben de la misma manera y las traducciones no siempre saben hacer la mejor selección (…)
En la diversidad de interpretaciones acerca de este término aparecen diferentes enfoques, pudiéndose agrupar en tres posiciones teóricas al respecto: la burguesa, que defiende sus puntos de vistas y concepciones filosóficas; la marxista leninista, que a partir de las posiciones cientÃficas de los postulados de Marx, Engels y Lenin y de otros pensadores revolucionarios contemporáneos, analizan este fenómeno como algo consustancial al modo de producción y a su sistema de valores; y, por último, la de los traidores y vende patrias, neoliberales servidores a sueldo del imperio que con sus interpretaciones tergiversadas y mal intencionadas se esfuerzan por internacionalizar sus puntos de vista y concepciones al respecto.
En particular, en el discurso de los más diversos representantes de la ultraderecha norteamericana, el término de sociedad civil nada tiene que ver con la concepción que en sus inicios tuvo el concepto ni mucho menos con la desarrollada por Gramsci en los años treinta del siglo pasado. De modo tal que resulta, para el lector común, un poco complejo, encontrar la verdad cuando se encuentra con el citado término.
El concepto sociedad civil tiene ya una larga historia. Algunos autores han rastreado el origen de esta expresión en la teorÃa polÃtica medieval, e incluso en la de la Antigüedad. Junto con el pensamiento liberal aparece en la modernidad la idea de sociedad civil, constituyendo uno de sus elementos básicos.
En el siglo XVI la lucha antifeudal se presentaba como el enfrentamiento de la ciudad contra el campo. La ‘’sociedad’’ de la ciudad (civitus, en latÃn) se denominaba ‘’sociedad civil’’. La burguesÃa era la clase predominante en ella. Carlos Marx decÃa que el proletariado se encontraba en la ‘’sociedad civil’’, pero no pertenecÃa como tal a ella, ya que no decidÃa nada en aquella ‘’sociedad de la ciudad’’ o ‘’sociedad civil’’. Además, al ser la clase burguesa la protagónica en esta, y como en idioma alemán ‘’ciudad’’ se dice con la palabra ‘’burgo’’, también para referirse a la ‘’sociedad de la ciudad’’ se empleaba la expresión de ‘’sociedad burguesa’’.
Estas son las raÃces etimológicas del término. No obstante, en su larga trayectoria ha sido utilizado por diferentes personalidades históricas y no siempre con la misma significación.
A partir del siglo XVII, producto del ciclo de revoluciones sociales iniciadas por la Revolución Inglesa y continuado por la de las Trece Colonias y la Francesa, en Europa surge una crisis en el orden social, que da origen al surgimiento de la idea de la sociedad civil, como expresión del intento de resolver la crisis ideológica provocada por la quiebra de los modelos de la idea de orden. Estos procesos sociales condujeron al cuestionamiento de los modelos de orden social y de autoridad hasta entonces existentes, dando lugar a disÃmiles interpretaciones y concepciones acerca de la relación Estado – sociedad civil.
Tomado del Blog Sociedad Civil
http://sociedadcivilcuba.cubava.cu/2015/02/24/sociedad-civil-la-verdadera-historia-1/