La firma de la paz en Colombia por el presidente Juan Manuel Santos y el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia(FARC-EP) Rodrigo Londoño, “Timochenco”, parece un milagro de lo real maravilloso, de esos que no han faltado en la historia de nuestra América.
El acceso a la información no es únicamente una cuestión tecnológica…
El bloqueo se aplica de manera extraterritorial en el mundo entero, contra todo individuo o entidad que haga negocios con Cuba o que facilite sus transacciones en el Mercado Mundial. Económicamente, todos pierden con el bloqueo pero la prensa internacional finge que ya no existe.
Esta organización tiene un pasado oscuro y un presente impreciso que requiere mirada de lupa
Anoche, mientras la típica caldosa se hacía más exquisita con sus olores y la cuadra lucía más engalanada de lo habitual para dar la bienvenida a otro 28 de septiembre, pensaba que los elementos representativos de la mayor organización de masas del país, no han sido olvidados.
“Si los jóvenes fallan, todo fallará”, estas constituyen certeras palabras pronunciadas por el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz; y aunque para algunos la juventud representa inmadurez y rebeldía, suele mostrar capacidad, inteligencia, entusiasmo y responsabilidad en momentos cruciales.
En la zona, el número de enclaves militares pertenecientes a Estados Unidos y a la OTAN asciende a 87.
En Cartagena de Indias, ciudad de literatos y grandes periodistas, donde nació el Himno Nacional de Colombia en 1887, se firmará esta tarde el Acuerdo Final de Paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), para poner fin a 52 años de guerra intestina y abrir el camino hacia la pacificación del país.
La CIA y la USAID norteamericanas son las agencias “vanguardias” en esta “guerra” y cuentan con el apoyo de sus pares de los países capitalistas desarrollados, que por iguales motivos realizan actividades similares.
Agencias y medios se vieron obligados a informar del esperpento. Cuidándose muy bien –eso sí- de no reflejar las duras críticas a Fariñas por parte de sus compañeros de filas. La escritora Zoé Valdés, por ejemplo, calificó la huelga de Fariñas como una “mentira” de consecuencias “desastrosas” para “la credibilidad de la oposición cubana”.