Hubo sanciones del gobierno norteamericano contra Venezuela. Pueden ser indicios de nuevas agresiones, incluso militares, contra el gobierno de Maduro. En la región hubo expresiones de solidaridad con Caracas. EEUU puede resultar el más aislado.
De veras que me alegré el pasado 17 de diciembre cuando se supo que, tras largas y secretas conversaciones, Estados Unidos y Cuba habían decidido restablecer relaciones diplomáticas.
En los Mangos de Baraguá, el 15 de mayo de 1878, se encuentran, tal como se había pactado para discutir acerca del Pacto del Zanjón -y tras haberse frustrado por el propio Maceo, en el campamento mambí, un atentado al jefe español- el capitán general Arsenio Martínez Campos y su Estado Mayor y los mambises seguidores del hombre que tendrá una postura inolvidable para la historia de Cuba.
El periódico Patria, fundado por José Martí en 1892, es un ejemplo de periodismo revolucionario en Cuba. A pesar de función informativa cumplía este con otra igual o más importante que esta: unir a los cubanos alrededor del objetivo común de liberar la Isla de las garras españolas y forjar una conciencia revolucionaria políticamente formada y responsable.
El último lustro de la década del 50 provocó un torbellino de dudas y contradicciones en mi generación. Empezamos a sacar la cabeza cuando muchos ya estaban de vuelta o la ocultaban como el avestruz por el pánico al entorno.
Recién cumplidos los 24 años, José Antonio Echeverría, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), arribó a tierra mexicana en agosto de 1956 y se entrevistó con Fidel Castro, líder del Movimiento 26 de julio, para coordinar esfuerzos en la lucha común contra la dictadura de Fulgencio Batista.
Un nuevo sondeo mostró que una mayoría bipartidista de los votantes estadounidenses respalda la nueva política hacia Cuba del gobierno del presidente Barack Obama y que le gustaría ver el fin del bloqueo económico de 50 años contra la isla.
Estados Unidos ha demostrado a lo largo de casi dos siglos la naturaleza expansionista, agresiva, intervencionista, guerrerista y xenófoba de su política exterior.
El doctor Jorge Hernández Martínez, director del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU), de la Universidad de La Habana, es una de las voces más autorizadas desde la academia para opinar sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
No se trata de una bravata más, que nadie se equivoque. Esta vez, el peón obediente de los diferentes lobbies que componen el gobierno norteamericano ha lanzado una advertencia gravísima contra el proceso revolucionario venezolano.