La más reciente provocación contra Cuba, en Naciones Unidas, no será una limitante para que la mayoría de los países del mundo voten a favor de eliminar una obsoleta política que por casi 60 años mantiene Estados Unidos contra la mayor de las Antillas.
Desfachatez sin límites, porque en Cuba no hay un solo periodista muerto o desaparecido después de 1959, incluidos esos que no poseen título ni trabajan en medios de prensa reconocidos oficialmente. Por Arthur González.
La cantinela también es la misma: promover una imagen de Cuba como contumaz violadora de los derechos humanos, en aras de justificar el prolongado bloqueo económico y comercial contra la Mayor de las Antillas, que precisamente volverá a ser condenado en la Asamblea General de la ONU en los próximos días.
Por estos días un mar de especulaciones inundan los medios de prensa internacionales, a raíz de la noticia de la renuncia de Nikki Haley al importante cargo de Embajadora de los EE.UU ante la ONU. Por Miguel Angel García Alzugaray.
En Educación las consecuencias se manifiestan en diversas áreas. Algunas de ellas son los ingresos dejados de percibir por exportaciones de bienes y servicios y las pérdidas por reubicación geográfica del comercio.
La terrorista Fanni Kaplan, miembro del Partido Socialista Revolucionario de extrema izquierda tomó una pistola Browning utilizada por los servicios especiales, cargada con balas envenenadas, y se dispuso a asesinar al que consideró el peor enemigo de Revolución Rusa.
Desde que llegó a la Casa Blanca, en enero de 2017, Donald Trump ha dado continuidad a la política agresiva desarrollada por los sucesivos gobiernos de Estados Unidos contra Cuba, fortaleciendo el empleo de un carril que pretende destruir a la Revolución Cubana.
La batalla por la supervivencia y el triunfo fue grande, pero aún peor si la contienda duró nada menos que diez años y las condiciones económicas no eran favorables a nuestros antepasados combatientes.
Entre las muchas catástrofes que sufre Estados Unidos están las matanzas de niños y adolescentes en las escuelas, causadas por el libertinaje en la venta de armas de fuego para satisfacción y enriquecimiento de los magnates. Por Arthur González.
Una alianza de banqueros, militares, jueces y medios de comunicación le ha abierto a Bolsonaro el camino a la presidencia del país más poblado y con la economía más potente de Latinoamérica. Si se mira con atención son los mismos sectores que los gobiernos del Partido de los Trabajadores se esmeraron en no molestar. Por Iroel Sánchez.