El viernes pasado una pandilla de enemigos de Cuba movilizó allí una aplanadora y distribuyó martillos y piedras con la intención de hacer trizas copias de discos del cantautor Pablo Milanés.
Un cable recién publicado por Wikileaks recoge la intervención de Marta Beatriz Roque, una “luchadora por los derechos humanos”, en una videoconferencia efectuada el 6 de mayo de 2008 con el entonces presidente norteamericano George W. Bush.
Un pequeño grupo de contrarrevolucionarios trata de montar un vídeo con el que denunciar “la represión de la dictadura” cubana, pero vistas las imágenes se convierte en la mejor defensa de su sistema político democrático y respetuoso con los derechos y libertades de la población.
El caso del presunto pedófilo Luis Conte Agüero es otro ejemplo de lo que se vive en la República de Miami y un nuevo reto para la justicia en esa ciudad que tanto mima y tolera a los criminales de origen cubano.
Entusiasmado por el desarrollo de los acontecimientos en Libia, uno de los lugartenientes de Bush y Condoleezza ha lanzado una nueva iniciativa para enviar “información” por mensajes de SMS a usuarios de telefónos celulares en Cuba.
No han podido acabar con Cuba en 50 años y la histeria por acabar con la Revolución llega hasta puntos tan estrambóticos como el conocido esta semana, cuando una juez de Miami exigió a Cuba patar 2.800 millones de dólares a un ex agente de la CIA que ayudó a capturar y asesinar al líder revolucionario Che Guevara.
La periodista y editora del sitio Cubadebate Rosa Miriam Elizalde dijo que en Cuba existe “una gran frustración” por la imposibilidad de un mayor uso de Internet a causa de la escasa conexión de la isla debido al bloqueo norteamericano, mientras Washington beneficia, con una red a la carta, a supuestos “líderes de la sociedad” civil.
Hace pocas horas la agencia de noticias EFE anunció que el Departamento de Estado norteamericano divulgó su informe anual sobre el terrorismo, donde una vez más, mantiene a Cuba en su lista de países patrocinadores del terrorismo, además de Irán, Sudán y Siria.
La última puesta en escena para corresponsales obedientes ha sido una ceremonia nupcial en que dos personas beneficiadas gratuitamente por el sistema de salud cubano -una transexual y un homosexual seropositivo al VIH- se han casado bajo la dirección artística y mediática de la señora Sánchez.
Cuando el pasado 28 de junio -Día del orgullo gay- apenas nueve personas se manifestaban tranquilamente en la calle Prado de La Habana -convocados por individuos vinculados a la política norteamericana hacia Cuba-, los corresponsales de algunos medios de comunicación extranjeros se movilizaron con máxima atención.