Terroristas de origen cubano y miembros de las redes Gladio organizadas por la CIA en la Europa de la postguerra para enfrentar el movimiento comunista, apoyaron las dictaduras militares de Chile, Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay y El Salvador, y participaron directamente en la realización de atentados contra los opositores de esos regímenes, como parte de la llamada Operación Cóndor. Por Jorge Wejebe Cobo.
No es ocioso entonces, hoy que Estados Unidos perfecciona sus estrategias para doblegar la resistencia del pueblo cubano, repasar algunos momentos culminantes de aquella historia, cuando la CIA y otras Agencias subversivas norteamericanas intentaron frustrar la revolución que se gestaba en la Sierra Maestra.
Al comienzo de la guerra fría, a fines de la década del 40, se conformó en Europa Occidental la Red Gladio, una organización terrorista, fundada y dirigida por la CIA e integrada principalmente por ex colaboradores nazis y grupos de extrema derecha. Por Jorge Wejebe Cobo.
Vladimir Putin asegura que él ha sido el blanco al menos de cinco conspiraciones de asesinato y que una vez le preguntó a Fidel Castro, el fallecido líder cubano, cómo evitar atentados contra su vida.
Los planes de atentado contra el líder de la Revolución Cubana, serían una constante entre las acciones que organizaría la Agencia Central de Inteligencia (CIA), incluso antes del triunfo revolucionario y durante mucho tiempo, hasta alcanzar la increíble cifra de 638 intentos. El “Plan Patty” y la “Operación Liborio”, gestadas entre mayo y septiembre del año 1961, son dos de estos absurdos y fracasados proyectos. Un comentario de Fernando G. Arias Rubio.
El rostro oculto de la CIA. Antesala de Playa de Girón, constituye un volumen imprescindible para conocer los planes concebidos desde EE.UU. de acabar con la Revolución. Asimismo, muestra la resistencia del pueblo cubano dirigido por Fidel Castro.
“Desde hace más de 100 años, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos viven en un clima de tensión, en los que la nación norteamericana ha impuesto sus tratados injerencistas y ha desafiado cualquier lógica de respeto a la autodeterminación de esta Isla caribeña”. Un artículo de Ana Mazón y Aymara Vigil.
Nada es nuevo en la política subversiva de Estados Unidos contra la Revolución cubana y desde su inicio no estuvo motivada por las nacionalizaciones de sus empresas en la Isla como aseguran.
El 4 de marzo de 1960 parecía un día común en el muelle de Tallapiedra de La Habana. El buque francés La Coubre ya había atracado. Numerosos trabajadores extraían un cargamento de granadas procedente de Bélgica, cuando justo a las tres y diez de la tarde, el estruendoso sonido de una explosión acabó con la calma.
Sucesos como este pusieron fin a la vida de numerosos cubanos inocentes. Con motivo de la jornada contra el Terrorismo de Estado, Razones de Cuba entrevistó a Tomás Gutiérrez González, quien es investigador de Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado (CIHSE). El especialista ofreció informaciones y datos poco conocidos sobre este suceso.
La CIA y la USAID norteamericanas son las agencias “vanguardias” en esta “guerra” y cuentan con el apoyo de sus pares de los países capitalistas desarrollados, que por iguales motivos realizan actividades similares.