La informatización de la sociedad cubana es un propósito manifiesto del gobierno cubano. Y a ese uso general de las TIC debe sumarse un marco regulatorio que permita la coexistencia y armonía de distintos intereses individuales, de manera que su ejercicio siempre tribute al bienestar general y al desarrollo socioeconómico del país. Estos reglamentos, que entrarán en vigor sesenta días a partir de su publicación hoy en la Gaceta Oficial[5], tributan a ese propósito de que Derecho y realidad en Cuba vayan de la mano.
In July 2010, Joe McSpedon, a U.S. government official, flew to Barcelona to put the final touches on a secret plan to build a social media project aimed at undermining Cuba’s communist government.
McSpedon and his team of high-tech contractors had come in from Costa Rica and Nicaragua, Washington and Denver. Their mission: to launch a messaging network that could reach hundreds of thousands of Cubans. To hide the network from the Cuban government, they would set up a byzantine system of front companies using a Cayman Islands bank account, and recruit executives who would not be told of the company’s ties to the U.S. government.
El gobierno de Estados Unidos planeó la creación de un “Twitter cubano”, una red de comunicaciones diseñada para socavar el gobierno comunista de la isla, creada usando empresas de fachada constituidas en secreto y financiada a través de transacciones con bancos extranjeros, según descubrió The Associated Press.