El 24 de febrero de 2014 el Secretario de Defensa de Estados Unidos, Chukc Hagel, presentó el plan de la administración Obama para recortar el tamaño del ejército hasta niveles previos a la II Guerra Mundial. La propuesta no parece que implicaría una reducción del presupuesto sino una reducción del número de soldados y una reorientación de las inversiones (Estados Unidos gastó en el 2013 unos 600.000 millones de dólares, es decir, 6 veces lo que gasta el gobierno Chino y un equivalente a lo que gastan los 12 países que le siguen en la lista).