En realidad hay que darle gracias al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por demostrarle al pueblo cubano, especialmente a los nacidos después de los años 80 del pasado siglo XX, quienes son los imperialistas yanquis, porque esas generaciones no vivieron los primeros años del triunfo de la Revolución, cuando la CIA ejecutaba sus planes de terrorismo de Estado haciendo estallar centros comerciales, cines, teatros, escuelas, incendiando industrias y pequeñas fábricas, campos de caña, asesinando a campesinos inocentes y tiroteando pueblos de pescadores.
Estados Unidos persiste en destruir el socialismo, no acepta ideas políticas diferentes a las que le impone al mundo, pero volvieron a errar porque Cuba no vende la soberanía ni su independencia. Por Arthur González.
Nadie que sea honesto estará jamás de acuerdo con los actos terroristas, pero ¿tiene acaso el Presidente de Estados Unidos el derecho a juzgar y el derecho a matar; a convertirse en tribunal y a la vez en verdugo y llevar a cabo tales crímenes, en un país y contra un pueblo situado en el lado opuesto del planeta?
Los hechos históricos demuestran la política hegemónica de Estados Unidos en nuestra región y el papel repugnante de la OEA como odioso instrumento del poderoso país.
Razones de Cuba comparte con sus lectores artículos publicados con anterioridad en este y otros medios, pero que evidencian los reiterados intentos de ese gobierno por subvertir el orden interno en la Isla, fundamentalmente a través de acciones que responden al concepto de Guerra no Convencional.
Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.
En este sentido, recordó que Estados Unidos estaba aislado en el continente, pues ni un solo país lo apoyaba en su postura hacia Cuba, lo cual “dañaba los intereses estratégicos”.
Autoridades estadounidenses informaron este jueves que la base naval en la Bahía de Guantánamo (Cuba) está “preparada” para recibir a nuevos detenidos, tras la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para revertir la de su antecesor, Barack Obama.
El número de estadounidenses sin seguro de salud creció en 1,3 puntos porcentuales en 2017, lo que representa aproximadamente 3,2 millones de personas, mostró hoy un informe de la encuestadora Gallup.
El 17 de diciembre de 2014 marca un antes y un después en la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Entre los dos países, desde hace dos siglos, existe un diferendo histórico que data de la intervención norteamericana en 1898 durante la guerra hispano-cubana, cuando las tropas estadounidenses ocuparon la Isla.