El artículo que les presento, se refiere a una ex analista de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de los Estados Unidos que fue juzgada en 2002 en EE.UU. por su trabajo en pos de lograr el entendimiento entre Cuba y EE.UU. desde su posición como analista superior sobre temas cubanos en la DIA.
A mi me causa risa más que indignación, cuando leo en la prensa o veo en la televisión local de Miami a alguno que otro de estos legisladores de origen cubano, rasgarse las vestiduras diciendo que el Presidente Barack Obama no había consultado con ninguno de ellos sobre su nueva política hacia Cuba tendiente a restablecer relaciones normales con la isla después de más de medio siglo de errores y fracasos, que a final de cuentas resultaron que quien ha quedado aislado en el continente ha sido Estados Unidos y no la Revolución cubana.
Culminada de manera exitosa la Tercera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeña (CELAC), cuyo modo pacifico de transcurrir, declaraciones de elogio hacia los lideres históricos de la izquierda Latinoamericana, declaraciones contra el Bloqueo y a favor de la integración deben haber constituido la causa del silencio mediático que intentaron materializar los grandes medios de prensa, en una nueva demostración de que la mal llamada “libertad de expresión” no es más que un grupo de intereses políticos disfrazados en una linda frase que digiere con facilidad el mundo desinformado y manipulado que hoy vivimos.
Solo existen cuatro aspectos en que el Presidente no puede actuar, pues requieren la acción congresional para su eliminación o modificación por estar regulados en leyes estadounidenses. Fuera de ellas, Obama puede acudir a sus prerrogativas ejecutivas para modificar la implementación de la política de bloqueo contra Cuba.
Hasta la mañana del 17 de diciembre de 2014, el gobierno de Estados Unidos se enfrentaba a un callejón sin salida en relación con Cuba.
El nerviosismo que se ha apoderado de la derecha latinoamericana con la “normalización” de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba ha desatado una serie de manifestaciones que asombran por la impunidad con que se desfigura la realidad. Un ejemplo lo ofrece la columna de Andrés Oppenheimer [1] en La Nación del Martes 2 de Febrero cuyo título lo dice todo: “La clave de la libertad en Cuba es el acceso a Internet” [2].
“El bloqueo no ha terminado. Lo que ha ocurrido es que en uso de sus prerrogativas ejecutivas -que las tiene- el Presidente de EEUU anunció algunas medidas para modificar algunos aspectos del bloqueo”, dijo Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana en una entrevista concedida a la Televisión cubana.
Los jefes de las delegaciones que participaron ayer en la vigesimoctava ronda de conversaciones migratorias entre Cuba y Estados Unidos, calificaron el clima del diálogo como respetuoso y constructivo, así como reconocieron avances en temas puntuales.
El presidente Barack Obama ha pedido este 20 de enero al Congreso de Estados Unidos que empiece “este año” a trabajar para acabar con el embargo (bloqueo) impuesto a Cuba desde hace más de medio siglo, según la agencia noticiosa Dpa.
Un total de 78 figuras políticas veteranas, expertos, empresarios y miembros de la comunidad cubanoamericana pidieron este lunes al presidente estadounidense, Barack Obama, que trabaje con el Congreso en un marco legal para avanzar en la normalización de las relaciones con el régimen de La Habana.