El 17 de diciembre de 2014 el mundo amaneció con la confirmación de lo útil y audaz que puede ser la diplomacia, cuando los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas interrumpidas por Washington [1] en 1961, con las alocuciones de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama simultáneamente.
El 19 de diciembre, por última vez en el año 2014, el presidente norteamericano Barack Obama se dirigió a los Estados Unidos ante la prensa, en una suerte de balance anual de la Nación. No fue sorpresa que a solo dos días del restablecimiento de las relaciones entre La Habana y Washington, el tema volviera a surgir.
La noticia paralizó a toda Cuba. Quizás haya sido el día, me atrevo a asegurar, que más se debatiera en la Isla sobre una decisión de carácter político. El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre esta nación y Estados Unidos, acaparó la atención de la generalidad de los cubanos, solo desplazada por la alegría contagiosa que supuso el fuerte impacto de que Gerardo, Antonio y Ramón se encontraran en el suelo patrio. También de buena parte de la opinión internacional que convirtió el acontecimiento en titular de las publicaciones más influyentes del mundo.
The New York Times volvió a la carga con otro editorial que deja al descubierto la actual corriente de pensamiento en Estados Unidos, a favor de un cambio radical de la política hostil hacia Cuba.
El importante diario norteamericano estima que el candidato de Ileana Ros-Lehtinen, si fuera elegido a la presidencia, propondría —en el mejor de los casos— una política exterior calcada sobre la de Ronald Reagan, pero con “imprudencias y empantanamientos”.
La normalización de las relaciones entre las dos naciones requerirá una serie de acciones presidenciales. Aquí está la guía de cómo podría suceder… cuando quiera.
Sin saberlo, con sus impuestos, estadounidenses y europeos financian el terrorismo mercenario y la fabricación de disidentes en Cuba. Hace más de 55 años que Estados Unidos patrocina esos planes contra la isla, así como la rancia derecha española que regala euros mientras priva de bienestar al pueblo ibérico.
Todo lo que digan, mentiras grandes y pequeñas, no engañará ni convencerá a nadie. Por eso, el fracaso definitivo del bloqueo algún día llegará: ¡ya lo verán! El bloqueo de los Estados Unidos contra Cuba se ha mantenido criminalmente durante cincuenta y cinco años.
Los diarios informan que Asunción Carrillo y Mayumi Santana visitaron el Congreso de los Diputados de España. Las reseñas, sin embargo, no contienen preguntas acerca del financiamiento de la gira, a pesar de que solo el pasaje de La Habana a Madrid cuesta más de 550 euros.
Hace casi dos años, en noviembre de 2012, Barack Obama hizo una observación que hoy resultaría inconcebible en sus labios. Dijo el Presidente de Estados Unidos que “ningún país del mundo puede tolerar que lluevan sobre las cabezas de sus ciudadanos misiles lanzados desde fuera de sus fronteras”.