Diariamente la prensa del llamado “mundo libre”, controlado por poderosas corporaciones, acusa al sistema socialista de ser responsable del empobrecimiento y poco desarrollo de aquellos países que lo adoptaron.
Ha sido duro el aprendizaje: construir una forma de vida distinta a la capitalista es un largo y tortuoso camino, de imprevisibles y formidables obstáculos, transición cuya meta alguna vez hasta las mentes más preclaras la creyeron al doblar de la esquina. Por Carlos Luque Bazán.
Es preciso cambiar los paradigmas de lo que entendemos por progreso y avance civilizatorio. Los países europeos y los Estados Unidos demuestran que el crecimiento del PIB no significa una reducción de la desigualdad social. Como ha señalado el papa Francisco, un desarrollo que no está centrado en el ser humano, sino en la acumulación de capital privado, es contrario a la ética. Quizás los indígenas andinos tengan algo que enseñarnos cuando subrayan la diferencia entre “vivir bien” y “buen vivir”.
Ejércitos de bots. Arsenales de palabras. Municiones de caracteres. Una batalla de opiniones, influencia y persuasión. Una guerra para la atención pública.
El Capital fue puesto a la venta el 11 de septiembre de 1867. Un siglo y medio después de su publicación, figura entre los libros más traducidos, vendidos y discutidos en la historia de la humanidad. Para aquellos que quieren entender lo que realmente es el capitalismo, y porque los trabajadores deben luchar por una “forma superior de sociedad cuyo principio fundamental sea el desarrollo pleno y libre de cada individuo”
Enrique Ubieta, director de las revistas Cuba Socialista y La Calle del medio, dialogó sobre temas como el centrismo político, el neoanexionismo y el enfrentamiento permanente entre el socialismo y el capitalismo, como sistemas antagónicos.
En los últimos tiempos, y probablemente desde el establecimiento del sufragio universal, los presidentes electos han violado o roto sistemáticamente sus promesas al electorado. Este artículo empieza recordando las promesas del presidente saliente, Barack Obama y del presidente electo, Donald Trump, y luego examina las razones por las cuales la retórica populista y las promesas de paz y democracia, que siempre se escuchan en las campañas, se abandonan en cuanto el ganador nombra los miembros de su gabinete.
Ciertas tendencias en la literatura, el teatro o el cine, en la crítica social, son el reflejo del corte de luz, de la falta de percepción de (o la renuncia a) un horizonte.
Todos sabemos que el capitalismo es un sistema absolutamente antagónico a la paz. Todos sabemos que bajo el capitalismo la paz verdadera es imposible. No es lo mismo conquistar “treguas” que conquistar la paz.
Cuba Posible apuesta por, e intenta construir, la República posrevolucionaria y sus fundadores se perciben como consejeros o asesores de un nuevo estamento político, que ya se declara “lealmente” opositor. Una lealtad dudosa.