Uno, que en el Cuartel de la Montaña visitó la tumba de Hugo Chávez, que silenciado por la emoción deslizó sus yemas por el mármol con la esperanza de que, al otro lado, el titán de Sabaneta conociera sus huellas y le alumbrara el camino; uno que se sobrecogió al presenciar el cambio de guardia de honor y escuchar el cañonazo que cada tarde recuerda la tarde que se nos fue… no podía imaginar que se llevaba en el bolsillo un motivo para sonreír.
El abogado constitucionalista Hermann Escarrá, explicó recientemente que la Asamblea Nacional Constituyente no se trata de una nueva Constitución, sino tal y como dice la norma (artículos 347-350) busca modificar el Estado y cambiar el ordenamiento jurídico. “Básicamente es adicionar los programas sociales, las conquistas sociales, la reorganización del Estado, entre otros aspectos”.
Sabaneta de Barinas, un pueblo en la llanura inmensa de Venezuela, fue pueblo donde hace 63 años, nació el Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez Frías, acompañado de la lluvia de aquella madrugada.