Luego de conquistar su primer triunfo electoral, el 6 de diciembre de 1998, Chávez, ratificó una vez más que impulsaría el sueño del Libertador Simón Bolívar, de alcanzar la integración latinoamericana y caribeña.
La oposición, de manera desesperada, quiere adjudicarse los poderes del Estado y destruir a la Revolución Bolivariana. Se prepara para crear un caos y para ello pretende actuar al margen del Ejecutivo, acelerar el quiebre institucional mediante la desestabilización e impedir cualquier plataforma de acuerdo y coexistencia.
Las elecciones parlamentarias de este 6 de diciembre en Venezuela son una batalla fundamental en la guerra que Estados Unidos y la derecha de América Latina y el Caribe le han declarado a nuestros pueblos.
Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador