El cinco de agosto se anunció que la sentencia de quince años pronunciada el cuatro de marzo por el Tribunal Provincial de La Habana contra Alan Gross, contratado por la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (U.S. AID, sus siglas en inglés), fue ratificada por el Tribunal Supremo Popular. El ciudadano norteamericano apeló la sentencia del Tribunal Provincial Popular a la máxima instancia de justicia en Cuba el 22 de junio, y el resultado fue dado a conocer el cinco de agosto.
El sistema de justicia que, por razones políticas, condenó a los Cinco, es el mismo sistema fallido que por su corrupción, su ineficiencia y sus prejuicios ha condenado, en todas las ramas del poder judicial, a miles de inocentes, cientos de los cuales han ido a parar a los corredores de la muerte.
Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René son cinco inocentes que sufren trece años de injusta y cruel prisión. Han pasado buena parte de su juventud bajo un régimen carcelario especialmente duro para ellos, lejos de su tierra, de sus familias, de sus amigos, y sometidos frecuentemente a largos períodos de confinamiento solitario.
¿Guerra? Sí, una guerra hecha desde territorio de Estados Unidos – principalmente desde el estado de La Florida- y contra otro país soberano. Una guerra que continúa hasta el día de hoy sin que Estados Unidos haga prácticamente nada para detenerla y, como el documental describe de forma sutil, de vez en cuando incluso ayudando e incitando a los terroristas que la llevan a cabo.
Si los EE.UU. hubiera querido realmente la condena de Luís Posada Carriles por sus verdaderos delitos de terrorismo, lo hubiera logrado fácilmente. Pero el gobierno estadounidense eligió enjuiciar a Posada por el ridículo cargo menor de perjurio y engaño a Inmigración.
En las últimas semanas hemos sido testigos de numerosos acontecimientos en relación con la política norteamericana hacia Cuba. Se trata de hechos que, vistos de conjunto, parecieran estar colocando en un callejón sin salida la estrategia de confrontación que alientan sectores extremistas de origen cubano, de la que, sin embargo, la administración norteamericana no acaba de distanciarse.
Carter no es el que va a regalar las frases que la agencia prefiere para hablar de Cuba. James Carter posee, en palabras de Fidel, “fe en el sistema capitalista donde creció y se educó” pero a pesar de ello, es el mandatario estadounidense que más ha hecho por mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
Aunque algunos medios de prensa extranjeros la calificaron de “vigorosa”, poco se ha dicho sobre la defensa legal que recibió el norteamericano Alan Gross, durante el juicio que recientemente se le celebró en Cuba y en el cual fue condenado a quince años de cárcel. Veremos entonces lo ocurrido.
Dirigida por Carlos Alberto Cremata, la compañía de teatro infantil La Colmenita, estrenó la obra “Abracadabra”, un emotivo homenaje a los Cinco cubanos presos en Estados Unidos. Vea en “Las Razones de Cuba” la versión para la televisión de esta obra.
El actor norteamericano visitó en la prisión federal de Victorville, California, a Gerardo Hérnández, uno de los Cinco cubanos presos por revelar planes terroristas contra Cuba organizados y financiados desde Miami. Gerardo cumple una sanción de dos cadenas perpetuas.