No está dicha la última palabra. Ni mucho menos. Todavía quedan muchas jugadas por hacer. Pero Cristina Fernández volvió a tomar la iniciativa, desplegó su propia estrategia y descolocó a propios y extraños. A pesar de que, sobre todo el oficialismo, se niegue a admitirlo.
La expresidenta de Argentina Cristina Fernández insistió en la importancia de la unidad latinoamericana ante los ataques que reciben hoy los gobiernos progresistas de la región.
Ayer fue en Venezuela. Con artilugios tradicionales de elecciones muy inteligentemente amañadas; sin palmacristi, urnas robadas o simplemente cambiadas, como ocurría en Cuba antes de 1959.