El reciente encuentro del Papa Francisco y del Patriarca Kirill de la Iglesia Ortodoxa Rusa en la Habana, sentó pautas para el futuro de la cristiandad. Lo que ambas personalidades han expresado sobre Cuba rebasa con creces lo que era imaginable tiempos atrás. Y con ello se hizo evidente, una vez más, la falsedad de las campañas sobre la posible esencia enemiga de la revolución cubana contra las religiones, esgrimidas y reiteradas desde su mismo triunfo.