Ubicada en una de las partes más antiguas de la emblemática ciudad de Bayamo, la Plaza del Himno Nacional debe su nombre a un devenir indisolublemente ligado a la composición y los estrenos, instrumental, vocal y oficial (con coro y orquesta), de la marcha guerrera La Bayamesa, reconocida como canto patrio de Cuba.
Que nadie lo dude, los cubanos somos vencedores de dificultades y contratiempos, capaces de derrotar las adversidades y salir en busca de nuevos sueños, combatientes de la dignidad y la hidalguía.
¿Qué es la cubanía? Hay entes con esencias tan profundas que le saltan las costuras a cualquier concepto. Hay tantas cubanías como cubanos, no existen recetas ni demarcaciones, tan solo un palpitar limpio hacia la isla y un no querer morir sin su recuerdo.
La noción de independencia integraba la reivindicación de un ideal de justicia. La patria se iba haciendo en la conjunción de ‘raíz y ala’ con la mirada puesta en lo más profundo de sus entrañas y el impulso creador de los sueños siempre perseguidos.
Cubanía es, ante todo, por sobre todas las razones, amor y merecimiento hacia y para con la Patria. Eso precisa introducirse en la sangre desde que el ser humano comienza a razonar, por los padres y por los maestros.
Una adecuada gestión de gobierno, de las instituciones educativas, la familia, el Ministerio de Cultura y la sociedad en su conjunto, puede influir en el cumplimiento de la política cultural cubana y en la formación del buen gusto.