A pesar de que los politólogos yanquis plantean la necesidad estratégica de facilitar la colaboración y actuaciones culturales de estadounidenses en Cuba y de cubanos en Estados Unidos; estimular y pagarle a los artistas cubanos que actúen en Estados Unidos altas sumas de dinero, sin limitaciones por leyes del bloqueo, con el propósito de ejercer influencia política sobre los mismos; en cada ocasión en que estos visitan Miami las reacciones son generalmente adversas.