Tapizada como está nuestra Historia con mentiras de todo tipo, vivimos una fase del engaño que mutó también mediáticamente hacia lo que parece un nuevo “callejón -ideológico- sin salida”.
Si observamos la producción intelectual y propagandística que en el mundo circula con respecto a Cuba, se pueden encontrar materiales que han intentado virar nuestra historia al revés; han dicho y dicen cosas que realmente no son como las plantean. Pero la técnica utilizada es extraordinariamente buena, y por tanto es convincente.
A diario la ultraderecha de Miami y sus mercenarios en Cuba, principales sostenedores de la criminal guerra ideológica contra la Revolución Cubana, planifican y ejecutan campañas mediáticas que intentan confundir a la juventud cubana, manipulando y tergiversando acontecimientos de nuestra historia.
Allá se fue Ileana Ros-Lehtinen, la conocida Loba Feroz, hasta las calles de la Pequeña Habana, en Miami, a tratar de reverdecer su deteriorada figura política. Como es costumbre en ella, consumida por el odio irracional hacia Venezuela y Cuba, halló entre un pequeño grupo de viejos contrarrevolucionarios, el espacio oportuno para lanzar amenazas e incitar odios y bajas pasiones.