El pasado 20 de julio fue izada nuevamente la bandera cubana en la capital norteamericana, primer paso hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU., Sin duda un hecho histórico que marca una nueva etapa en los vínculos entre ambos países. También implica el mayor descalabro que haya recibido la extrema derecha cubano americana y el llamado “exilio histórico” desde 1959 a la fecha, siempre opuestos al mejoramiento de las relaciones entre ambas naciones.