Momentos antes de empezar ayer el programa La Tarde se Mueve, en el que era el sexto día de una campaña conjunta en la prensa y las redes sociales contra el bloqueo de los sitios “.cu” por parte de AT&T, llegó la alentadora noticia de que esa compañía los había desbloqueado. Lo celebramos porque demostró lo que se puede lograr estando unidos, porque devolvía la situación a un nivel de cordura posible, que puede mejorar con lnormalización progresiva y respetuosa de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
El Gobernador del Estado de Barinas, Adán Chávez Frías, denunció que a través de mensajes en Twitter enviados desde Miami y España se está incitando a la violencia en Venezuela. Se encargan de ello los grupos extremistas venezolanos, en complicidad con grupos cubanoamericanos violentos, y la prensa vendida a sus intereses.
Allá se fue Ileana Ros-Lehtinen, la conocida Loba Feroz, hasta las calles de la Pequeña Habana, en Miami, a tratar de reverdecer su deteriorada figura política. Como es costumbre en ella, consumida por el odio irracional hacia Venezuela y Cuba, halló entre un pequeño grupo de viejos contrarrevolucionarios, el espacio oportuno para lanzar amenazas e incitar odios y bajas pasiones.
El días pasados Robert Alonso, opositor venezolano, quien se adjudica haber creado la llamada “Guarimba” venezolana (actividades de desobediencia callejeras violentas), participó en un “almuerzo patriótico” en la finca Media Luna en Florida, propiedad de Reinold Rodríguez, uno de cómplices del sindicado terrorista internacional, Luis Posada Carriles. El “acto patriótico” fue convocado para recoger fondos para apoyar la campaña que en estos días tiene lugar contra Venezuela, y a la vez a los opositores internos cubanos, que cumplen prisión en CUBA, por actos violentos.
La Representante de Miami en la Cámara baja, que preside el grupo de apoyo al terrorista Luis Posada Carriles; que fue elegida defendiendo al asesino Orlando Bosch; que se solidarizó con los golpistas de Ecuador y Bolivia; que intervino ilegalmente a favor de los banqueros prófugos Isaías de Ecuador; que apoya sistemáticamente a Israel en sus agresiones genocidas contra los Palestinos; ahora se dedica a predicar su forma de “democracia”.
El 1ro de marzo del 2013 durante su visita a la ciudad de Miami, la bloguera oficialista de Washington Yoani Sánchez Cordero, leyó un discurso en la llamada Torre de la Libertad, en el que expresó su asombró por la división que encontró entre los cubanos de allí y los de la isla. Por supuesto que para ganarse el afecto y el dinero de los de allá, culpó al Gobierno cubano de ser responsable de la división.
Resulta evidente que los integrantes de la mafia anticubana radicada en el sur de la Florida, entre ellos varios representantes y hasta senadores, como son Ileana Ros Lehtinen, Mario Díaz Balard, Albio Sires, David Rivera y Marco Rubio, desean trasladar a Cuba la llamada “democracia” que han impuesto en ese estado de la Unión, convirtiéndolo en una especie de “república bananera”.
La composición demográfica del Sur de la Florida cambia constantemente en favor de una inmigración cubana que no comparte los criterios ni los resentimientos de la vieja guardia batistiana y sucesores, mantiene estrechos vínculos con los familiares que dejaron detrás y defiende su derecho a viajar sin limitaciones a la Isla. Un fenómeno que por sí solo invalida todas las tesis extremistas del exilio es el hecho de que cientos de miles de inmigrantes cubanos viajan anualmente a su patria.
Un reportaje del noticiero de la Televisión Cubana presentó imágenes de los listados de supuestos presos políticos en Cuba que difunden los grandes medios, en que se mostraron nombres de futbolistas bolivianos y un pintor del siglo XVIII.
¿Guerra? Sí, una guerra hecha desde territorio de Estados Unidos – principalmente desde el estado de La Florida- y contra otro país soberano. Una guerra que continúa hasta el día de hoy sin que Estados Unidos haga prácticamente nada para detenerla y, como el documental describe de forma sutil, de vez en cuando incluso ayudando e incitando a los terroristas que la llevan a cabo.