Llamó mucho la atención, que el pasado 8 de noviembre el presidente Barack Obama declarara en Miami que era necesario “actualizar” la política de Estados Unidos hacia Cuba. Desde mi punto de vista, el objetivo fue exactamente lo que se dijo: recaudar fondos e impulsar la campaña demócrata para las elecciones parciales del próximo año. Lo relevante es que el lugar escogido fuese la casa del presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana y que el tema para atraer al electorado cubanoamericano consistiera en la necesidad de transformar la política norteamericana hacia la Isla. ¡Cómo cambian los tiempos!, podría afirmar más de uno.