El desarrollo de una vacuna recombinante contra la hepatitis B hace que el país esté muy cerca de alcanzar la meta de eliminar el virus causante de una enfermedad que en el mundo cobra millones de vidas
Más de 460 pacientes se beneficiaron en Cuba en 2017 con el HeberFERON, medicamento empleado para el tratamiento del cáncer de piel basocelular, según se informó en el Balance anual del Programa de Extensión Nacional del uso del fármaco, que sesiona en la provincia de Camagüey.
Según la doctora Irina Rodríguez Sanz, especialista en terapia intensiva del Cardiocentro de Santiago de Cuba, debido a las posibilidades que brinda –tanto al personal médico como de enfermería especializado– para la reanimación cardiopulmonar de pacientes cardíacos adultos o pediátricos, su presencia resulta imprescindible en todas las salas de cuidados intensivos del país.
El índice de mortalidad infantil en nuestro país cerró el 2017 con el 4 % por cada mil nacidos vivos, la mejor de nuestra historia, afirmó el jefe del Departamento materno infantil del Ministerio de Salud Pública, Roberto Álvarez Fumero.
Durante el intercambio, se reconoció la buena estructura y el excelente confort del servicio amanciero, que, sin dudas, figura entre los principales resultados del sector en ese terruño. “La sala está en función del pueblo -afirmó Pérez Concepción- nació bien para seguir bien”.
Cuba es pionera en la región en implementar la pesquisa neonatal, más conocida como prueba del talón, que permite al quinto día del nacimiento detectar el hipotiroidismo congénito y otras enfermedades metabólicas congénitas.
Científicos estadounidenses creen que la vacuna cubana contra el cáncer de pulmón podría utilizarse para tratar todos los tipos de cáncer.
En Camagüey se realiza el primer ensayo clínico mundial de aplicación, por vía intramuscular, de la vacuna contra la poliomielitis; y de dosis reducidas, sin disminuir el efecto, lo que propicia más eficiencia y menos costos.
Con el Heberprot-P se lograron tratar pacientes con úlceras muy complejas que no habían logrado responder a otros procedimientos de probada eficacia a nivel mundial, en muchos de los casos las lesiones cicatrizaron completamente.
«Meñique» y «Moriviví» bien pudieran contar su historia de vida mucho antes de peinar canas. Médicos y enfermeras del Servicio de Neonatología del Hospital Ginecobstétrico Ramón González Coro les apodaron así, cariñosamente, porque nacer pretérmino es una condicionante que puede agravarse, pero que gracias a la atención médica oportuna y eficiente, solo queda como un motivo «para hacer el cuento».