Los días 16 y 17 de febrero de 1957 fueron buenos para el futuro de la Revolución que estaba desarrollándose.
A partir de que Fidel Castro fuera designado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario las transformaciones en el país cobraron un ritmo inusitado…
El 3 de febrero de 2013, fue la última vez en que el líder de la Revolución cubana ejerció su derecho al voto. Periodistas y fotógrafos lo esperábamos en el Colegio Electoral No.1, de la Zona 13, Circunscripción 13, del capitalino municipio de Plaza de la Revolución.
El ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, presentará este lunes en la 27 Feria Internacional del Libro una obra sobre el abarcador legado del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Fidel habla ante el Parlamento de Caracas, Venezuela. Recuerda vivencias de la etapa inicial de la lucha en la Sierra Maestra y como el grupo de expedicionarios del yate Granma fue convirtiéndose en una tropa de pueblo.
Pedagogo natural y martiano por convicción, es Fidel el gestor de un proyecto educacional que trasciende la Cuba revolucionaria para asentarse en latitudes impensadas por cualquier cubano cuando convocó a desterrar, definitivamente, la ignorancia, la incultura y el analfabetismo.
Hace 55 años Estados Unidos pagó a Cuba una indemnización de guerra por daños materiales -por primera vez en su historia-, y el hecho puso de relieve la genialidad del líder de la Revolución, Fidel Castro.
Intervención del Presidente de la FEU, Raúl Palmero en la gala político-cultural por el aniversario 95 de esa organización.
Y es que la obra de la Revolución en la educación liderada por Fidel, lo convierten en un paradigma que resurge en estudiantes y maestros.
Fidel nos enseñó a resistir, sobrevivir y desarrollarnos sin renunciar a los principios, ni las conquistas del socialismo. Ese es el Comandante invicto que a un año de descansar eternamente en Santiago de Cuba, nos convoca con su ejemplo y la demostración de que sí se pudo, sí se puede y sí se podrá.