Si bien aún son objeto de estudio las condiciones que provocaron la absurda disolución del país soviético, es indudable que la Revolución de Octubre transformó radicalmente al mundo, sobre todo porque demostró que el capitalismo no es una fatalidad inevitable y eterna, que es posible construir un mundo sin explotados ni explotadores.
Allá por el 1917, hace 100 años, un país que sufría en la más increíble miseria, producto de 300 años bajo el yugo de la última dinastía Zarista, profundamente dictatorial y feudal, intentó alzarse con una mejor opción de vida y proclamó el socialismo.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC) y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, asistió a la gala político-cultural por el centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, celebrada en La Habana.