Por Oliver Zamora

Según fuentes sirias y rusas, el bombardeo de este viernes contra Siria tuvo consecuencias limitadas: el ejército del paÃs árabe logró interceptar la mayorÃa de los cohetes lanzados, con ayuda rusa evacuaron los centros que fueron objeto de ataques, y el saldo humano, que al final es lo más importante, se resume en tres heridos, no por los bombardeos directamente, sino por la misma intercepción de misiles; es decir, que la gravedad del hecho no radica tanto en el daño que provocó, sino por lo que representó desde el punto de vista polÃtico y diplomático.
Pero hay otras aristas del tema. Si antes de este bombardeo ya era cuestionable la acusación contra Damasco por su supuesta responsabilidad en ese también supuesto ataque quÃmico, ahora lo es mucho más. El embajador del paÃs árabe en Naciones Unidas le hizo una pregunta demoledora a los atacantes: Si conocÃan los centros donde, según ellos, se fabricaban estas sustancias ¿por qué no compartieron esa información con los investigadores de Naciones Unidas? Y agregaba el detalle de que ese centro que destruyeron habÃa sido visitado por esas autoridades y comprobaron ahà que Siria estaba cumpliendo sus obligaciones en esa materia. Las potencias occidentales no solo están perdiendo la guerra en esa nación árabe, además, ya son incapaces se crear pretextos creÃbles frente a la opinión pública internacional, y esta esa situación una de las razones por las cuales emprenden estas acciones, que muestran sobre todo desespero y la necesidad de enseñar en poco de músculo cuando las cosas le salen mal.
Otro detalle ¿de quienes estamos hablando? De los gobiernos de Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, tres paÃses sumidos en profundas crisis polÃticas internas, ParÃs con la aplicación de polÃtica neoliberales frente a las que ya han reaccionado los sindicatos, Londres en un oscuro proceso de desconexión regional, el llamado Brexit, que tiene en una situación delicada a May y sus allegados, y Washington, bueno, ya sabemos, la necesidad de Trump de mostrarse como un hombre duro, con las manos bien puestas en el timón, y asà disimular de enorme debilidad como presidente. Entonces, el bombardeo contra Siria fue un parche, una oportunidad para desviar la atención de la situación interna de cada uno de esos paÃses.
Bombardearon Siria, es cierto, pero no han revertido la situación a su favor. Eso, que al final es lo más importante, si que no tiene como hacerlo, ni estrategia, y probablemente tampoco tengan valor.