Aquí, junto a nosotros, están la obra, las enseñanzas, las ideas y el ejemplo de Fidel. Sus palabras precisas en el momento preciso. Las frases de aliento ante las adversidades. Sus convocatorias con fuerza de programa. Desde antes del triunfo de la Revolución ha sido así. Cuando nadie o pocos creían en la victoria, él la vislumbraba.
Los días 16 y 17 de febrero de 1957 fueron buenos para el futuro de la Revolución que estaba desarrollándose.
Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en las conclusiones de la plenaria nacional del DESA, efectuada en el teatro de la CTC, el 13 de febrero de 1972.
¿Cómo homenajear a un ser que como última voluntad pidió no levantar monumentos, estatuas o bustos con su imagen, ni que llevaran su nombre calles, parques, escuelas, hospitales y demás centros e instituciones? ¿Qué tumba hacer para el reposo de sus restos, que dejara intacto su honor y pensamiento?
Guevara queda en la memoria colectiva de los pueblos como el defensor de los oprimidos, el que se indignó ante las injusticias, el símbolo del desinterés y el hombre que tomó las armas en nombre del interés superior de los condenados de la tierra.
Cuando se habla de la obra y las ideas de Martí y de Fidel es casi imposible no hallar el nexo común.
Desde sus primeros años escolares, los niños cubanos aprenden este pensamiento martiano a ellos dirigido. Esa bella definición, con vigencia para todos los tiempos, la escribió José Martí en una de sus obras, de valor universal, dedicada a los infantes de América.
Maestro, Cuba es un país libre, solidario, ejemplar. Los niños y los ancianos llevan en su rostro la marca de la felicidad y las mujeres hoy son reinas en las casas. Estamos en el camino que tantas veces usted soñó, el camino que muchos también soñaron. Cada día construimos un pedacito más y aprendemos algo nuevo. Por Raidel Santana Delgado.
Al mausoleo donde descansan los restos de José Martí, en el cementerio de Santa Ifigenia, acuden hoy cientos de cubanos con la redoblada motivación del advenimiento del aniversario 165 de su nacimiento este domingo 28.
En cuanto a Ernesto Che Guevara… con él se convirtió un término común en nombre propio. Pues che es un vocativo —función del sustantivo propio de la conversación o coloquio, se emplea para llamar la atención del oyente— habitual en Uruguay, Argentina y también en el portugués del sur de Brasil.