Nadie en su sano juicio aceptaría que un país extranjero le quisiese poner una bota sobre el cuello y eso hicieron los cubanos, pero el costo que han tenido que pagar por desafiar al imperialismo yanqui es cada día más alto. Por Arthur González.
Carlos Fernández de Cossío, director general para Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, calificó hoy de desafío a la comunidad internacional la escalada en la hostilidad de Washington contra la mayor de las Antillas.
Tres años después de su partida, y con la misión cumplida, regresó a la Patria un grupo de 196 colaboradores de la salud, que se encontraban en Brasil, como parte del Programa Mais Médicos.
Hasta el momento dicho abogado ocupaba la plaza de Subsecretario Adjunto Principal de la oficina de Alianza y Compromiso del Departamento de Seguridad Nacional, (DHS OPE), y tiene como antecedentes haber trabajado en temas de política exterior y de Seguridad Nacional, con el ex representante al congreso Lincoln Díaz-Balart.
En un escenario de creciente hostilidad del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, no pocos ejemplos demuestran que ambos países pueden convivir de manera civilizada y con respeto a sus diferencias.
Para 2019 se prevén terminar otros cinco mil 250 cuartos, los cuales se encuentran en proceso de ejecución.
Durante su segundo día de visita oficial a la República Popular Democrática de Corea, entre otras actividades el Presidente Díaz-Canel rindió tributo a los líderes Kim Il Sung y Kim Jong Il, así como visitó centros educacionales.
Con toda la maquinaria propagandística como soporte, el Buró Federal de Investigación, FBI, informó oficialmente la detección de varios envíos postales, entre ellos tres dirigidos a las residencias de los ex presidentes Barack Obama y Bill Clinton, y también a la del multimillonario George Soros, los cuales contenían cargas explosivas. Todos iban con el mismo formato, sobres amarillos impresos y los explosivos también eran similares, lo que presupone un mismo autor, algo significativo en un país preñado de hechos provocados para justificar determinadas acciones en beneficio del Gobierno yanqui.
Los servicios de inteligencia y contra inteligencia de Estados Unidos tienen una amplia experiencia en construir hechos similares cuando pretenden alcanzar un objetivo, incluso aunque tengan que matar y herir a cientos de personas. Por Arthur González.
El gobierno de Estados Unidos solo intenta justificar una conducta que no cuenta con el menor respaldo de la comunidad internacional, y ni siquiera a lo interno de la sociedad norteamericana.