El mecanismo regional ofreció su respaldo a la nación sudamericana y solicitó al gobierno de Estados Unidos derogar la Orden Ejecutiva del Presidente Obama.
El último lustro de la década del 50 provocó un torbellino de dudas y contradicciones en mi generación. Empezamos a sacar la cabeza cuando muchos ya estaban de vuelta o la ocultaban como el avestruz por el pánico al entorno.
Estados Unidos ha demostrado a lo largo de casi dos siglos la naturaleza expansionista, agresiva, intervencionista, guerrerista y xenófoba de su política exterior.
La NED acaba de hacer público la forma en que distribuyó el dinero recibido por el gobierno norteamericano para promover la contrarrevolución cubana durante el año 2014.
Cumbre de Panamá: Aquí los detalles de operación encubierta contra el ALBA.
Además de ser hijo del Presidente cubano Raúl Castro y de la inolvidable revolucionaria Vilma Espín, Alejandro Castro Espín es politólogo y Máster en Relaciones Internacionales. También desarrolla tareas de investigación en temas vinculados a la Defensa y la Seguridad Nacional.
En los próximos años, la perdurabilidad y fortaleza de la nación tendrá que tener, como garantía decisiva, la unidad alcanzada hasta aquí, la cual se ha nutrido de las ideas y los sentimientos que sucesivas generaciones de cubanos fueron tejiendo.
Culminada de manera exitosa la Tercera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeña (CELAC), cuyo modo pacifico de transcurrir, declaraciones de elogio hacia los lideres históricos de la izquierda Latinoamericana, declaraciones contra el Bloqueo y a favor de la integración deben haber constituido la causa del silencio mediático que intentaron materializar los grandes medios de prensa, en una nueva demostración de que la mal llamada “libertad de expresión” no es más que un grupo de intereses políticos disfrazados en una linda frase que digiere con facilidad el mundo desinformado y manipulado que hoy vivimos.
Hasta la mañana del 17 de diciembre de 2014, el gobierno de Estados Unidos se enfrentaba a un callejón sin salida en relación con Cuba.
El nerviosismo que se ha apoderado de la derecha latinoamericana con la “normalización” de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba ha desatado una serie de manifestaciones que asombran por la impunidad con que se desfigura la realidad. Un ejemplo lo ofrece la columna de Andrés Oppenheimer [1] en La Nación del Martes 2 de Febrero cuyo título lo dice todo: “La clave de la libertad en Cuba es el acceso a Internet” [2].