Rechazamos enérgicamente sus declaraciones injerencistas. Mientras, Cuba seguirá su camino y no se doblegará jamás por mucho que sueñen con ello insensatos y sumisos como el actual Secretario General de la OEA.
Una vez más, EE.UU. deja al descubierto su postura arrogante, injerencista, y desprecio contra América Latina. Así lo muestran las declaraciones de secretario de Estado Rex Tillerson.
Una visión latinoamericana para la integración y la lucha contra la hegemonía sobre la base del respeto mutuo y la cooperación. Raúl Castro y Nuestra América, un volumen para reflexionar sobre el pasado, con la mirada en la construcción del futuro.
Nuevamente el gobierno norteamericano trata a sus países vecinos con desprecio y arrogancia, desconociendo los valores, historia y cultura de sus pueblos.
El ministerio cubano del Exterior rechazó este lunes las declaraciones del secretario norteamericano de Estado, Rex Tillerson, pronunciadas al comienzo de su gira por países de América Latina y el Caribe, al calificarlas de mensaje de arrogancia y desprecio.
El 17 de diciembre de 2014 marca un antes y un después en la historia de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Entre los dos países, desde hace dos siglos, existe un diferendo histórico que data de la intervención norteamericana en 1898 durante la guerra hispano-cubana, cuando las tropas estadounidenses ocuparon la Isla.
Las acciones ejercidas contra Cuba por el Gobierno de los Estados Unidos no se enmarcan en la definición de “embargo”. Por el contrario, trascienden éste y tipifican un “bloqueo” al perseguir el aislamiento, la asfixia, la inmovilidad de Cuba.
Además de ser un rotundo triunfo moral y político ante los intentos estadounidenses y de sus títeres del continente de aislar y agredir a Cuba y que presagió la primera derrota militar del imperio en Playa Girón en abril de 1961, significó un programa de lucha popular en América Latina que no pierde vigencia.
Todo se prestaba para un gran espectáculo. Las sonrisas, las carcajadas, el bullicio y los aplausos estaban listos para cuando se les pidiera. La adulación y la hipocresía las entregaban en la entrada para que todos tuvieran. El Mandatario merecía lo mejor, pues iba a hablar de Cuba. Por Castor Casal.
No es ocioso entonces, hoy que Estados Unidos perfecciona sus estrategias para doblegar la resistencia del pueblo cubano, repasar algunos momentos culminantes de aquella historia, cuando la CIA y otras Agencias subversivas norteamericanas intentaron frustrar la revolución que se gestaba en la Sierra Maestra.