El establecimiento de vínculos diplomáticos entre Estados Unidos y Cuba ha sido ensalzado en el mundo como un suceso de importancia histórica. El corresponsal John Lee Anderson, quien ha escrito con perspicacia acerca de la región, sintetiza una reacción general entre los intelectuales liberales cuando escribe, en The New Yorker.
El triunfo de la Revolución cubana en 1959 fue un duro revés para el imperialismo yanqui, el cual no pensó y no concebía que frente a sus propias narices se erigiera un gobierno que no siguiera las pautas que hasta el momento dictaba para el resto del continente.
Construir a la América Latina y el Caribe como una gran comunidad diversa y unida en un mundo donde los bloques sostienen los más variados intereses, es el gran calado del empeño que sustentan 200 años de historia compartida y sufrida. La CELAC nacía en Caracas asumiendo el patrimonio del Grupo de Río y de la Cumbre Latinoamericana y del Caribe sobre Integración y Desarrollo y aglutinando a la totalidad de los países del hemisferio, a excepción de Estados Unidos y Canadá.
Asistimos a momentos trascendentales en la historia de nuestros pueblos. Tras dos siglos de lucha, al sur del río Bravo se logró crear por primera vez una organización sin presencia extraregional: la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). ¿Cómo se materializó este ideario de unidad e integración? ¿Cuáles han sido sus amenazas y desafíos?
El anexionismo, corriente de pensamiento que abogaba por la anexión de Cuba a Estados Unidos, fue un movimiento político que se inicio en Cuba en el primer cuarto del siglo XIX. En los primeros años de ese siglo fueron adquiriendo perfiles propios, las tres corrientes que habrían de caracterizar las luchas políticas de toda esa centuria en Cuba: el reformismo, el anexionismo y el independentismo. Al analizar el panorama histórico se observa que desde esa época, nuestro ambicioso vecino del norte, convertido ya en la metrópoli económica de Cuba, en sus intentos de lograr sus propósitos de anexión buscó siempre el apoyo de elementos serviles y quintacolumnistas en el interior del país. Si prestamos atención al accionar de los llamados “disidentes” cubanos en los actuales momentos pareciera que el anexionismo, estaría reverdeciendo laureles.
Para comprender mejor la posición asumida por la Casa Blanca al desconocer los resultados oficiales emitidos por el Consejo Nacional Electoral venezolano que proclamó como presidente a Nicolás Maduro, es imprescindible analizar el origen y evolución de la Gran Estrategia imperial sobre la patria del Libertador
Las Operaciones Pluto, Mangosta, el Programa de Múltiple Vía, el programa subversivo de la Administración Johnson, constituyen el objeto de estudio de esta investigación, consagrada a dilucidar esencia y contenido de los más siniestros planes de inteligencia, subversión, terrorismo y guerra psicológica jamás desplegados por la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos contra una nación extranjera.