Hoy, la tarea del docente crece en importancia y se multiplica en el afán por inculcar los valores que la Revolución necesita en niños, adolescentes y jóvenes. Por ello, felicitamos a todos aquellos educadores que guiaron nuestras manos cuando nos enseñaron a leer y escribir. Por José Luis Alonso Lanza.
Pedagogo natural y martiano por convicción, es Fidel el gestor de un proyecto educacional que trasciende la Cuba revolucionaria para asentarse en latitudes impensadas por cualquier cubano cuando convocó a desterrar, definitivamente, la ignorancia, la incultura y el analfabetismo.
Mientras escribo estas líneas sé que miles de seres humanos fallecen. El hambre, la ausencia de medicamentos, la carencia de un lugar saludable y estable, las guerras, el terrorismo. Causas que exterminan vidas que aún no han comenzado.
Y es que la obra de la Revolución en la educación liderada por Fidel, lo convierten en un paradigma que resurge en estudiantes y maestros.
Los gobiernos revolucionarios y progresistas, junto a las fuerzas políticas de izquierda, los movimientos populares, las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles, académicas y los intelectuales de los pueblos de la región de seguro seguirán en pie de lucha por la verdadera integración de Nuestra América. Por Patricio Montesinos.
Cada 14 de diciembre, en Cuba, se celebra el Día del Trabajador de la Cultura, en recordación de Raúl Gómez García, joven luchador reconocido como el Poeta de la Generación del Centenario.
“En ella nuestra tarea esencial consiste en realizar el Censo de Escolaridad de todas las federadas. ¡Que no quede una sola compañera sin llenar su ficha de escolaridad!”
Hacia el otoño de 1896, se habían agudizado las contradicciones entre el gobierno de la República en Armas y el general en jefe del Ejército Mambí, Máximo Gómez. La petulancia de Rafael M. Portuondo Tamayo, secretario interino de la Guerra, llevó el conflicto hasta un punto de no retorno y Gómez convocó a Maceo para encontrarse en Las Villas. Llevaba una determinación: renunciar.
Rostros de júbilo y expresiones de sincero orgullo mostraron hoy ciudadanos comunes de esta isla caribeña por la visita del presidente de Cuba, Raúl Castro, y su delegación para participar en una cumbre regional.
Frank País García nació el siete de diciembre de 1934, en Santiago de Cuba, y murió asesinado con solo 22 años en el Callejón del Muro de su ciudad natal, siendo ya un connotado combatiente de la lucha clandestina revolucionaria.