Un análisis de las más grandes mentiras en el contexto de la guerra no convencional contra la Revolución bolivariana. Por Carlos E. Lippo.
No son victorias electorales comunes y corrientes. La del 30 de julio deshizo fulminantemente la brutal escalada de violencia fascista lanzada por la oposición contrarrevolucionaria. Las subsiguientes han cancelado por ahora la viabilidad del golpismo y la subversión y pavimentado el camino para una muy probable victoria de Nicolás Maduro en la elección presidencial de 2018 como candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela y las otras fuerzas políticas del Polo Patriótico.
No por ello esta guerra económica ha dejado de hacerse cada vez más férrea y criminal, y medidas ulteriores siempre han estado en directa relación con otros planes subversivos, sin abandonar nunca sus objetivos: que la insatisfacción y las dificultades económicas de la población propicien el derrocamiento del Gobierno.
La llamada Triple Alianza más Estados Unidos invaden santuario natural
La Operación Northwoods fue el código con que se identificó a uno de los operativos en contra de Cuba, que concebía llevar a cabo acciones que hicieran ver al pueblo de los Estados Unidos el peligro que constituía, para su tranquilidad y seguridad, la permanencia de Fidel Castro en el poder y así crear condiciones para una acción armada directa contra Cuba.
La retórica oficial de Washington se ha valido de resortes como el «respeto o defensa de la libertad», los «derechos humanos», o el tan gastado término de «seguridad nacional»
La arraigada relación entre Cuba y los Estados Unidos con marcadas consecuencias en todos los órdenes de la vida nacional, sufrió un vuelco a partir del triunfo de la Revolución cubana el 1 de enero de 1959. Pero ello no fue óbice para el mantenimiento de unas relaciones, aunque siempre tensas, con el vecino del Norte.
Una compilación de 86 discursos, intervenciones y declaraciones del General de Ejército será presentado el viernes 8 de septiembre, a las 6:00 p.m. en la Plaza San Francisco, de La Habana Vieja.
Además de ser un rotundo triunfo moral y político ante los intentos estadounidenses y de sus títeres del continente de aislar y agredir a Cuba y que presagió la primera derrota militar del imperio en Playa Girón en abril de 1961, significó un programa de lucha popular en América Latina que no pierde vigencia.
Contra Cuba la Casa Blanca, con la implicación directa de la CIA, recurrieron a cuanta acción imaginable existiera con tal de destruir el proceso revolucionario encabezado por Fidel Castro.