Los premios Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y Mairead Maguire, junto a un centenar de académicos estadunidenses y canadienses, solicitaron esta semana a Human Rights Watch (HRW) que tome medidas concretas para afianzar la independencia de la organización, debido a que sus principales directivos poseen vínculos con el Partido Demócrata, el gobierno de Estados Unidos y hasta con la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), tal es el caso de Miguel Díaz, quien ahora es funcionario del Departamento de Estado.
No es un secreto que la contrarrevolución cubana es fruto del trabajo de la CIA, eso no es propaganda comunista, lo confirman los documentos oficiales del Gobierno norteamericano.Acuñados como “disidentes u opositores” para darle una imagen de autenticidad que no poseen, los asalariados de Washington entre ellos Yoani Sánchez Cordero, conformada como bloguera mediante un plan elaborado por la Agencia Central de Inteligencia, se lanzan a emitir criterios respecto a la mesa de paz establecida soberanamente por el Gobierno venezolano y predecir que el “perdedor” de ese encuentro es nada menos que el Gobierno cubano.
Funcionarios de la Cancillería de Cuba y de la Sección de Intereses de EEUU en la isla se reunieron la semana pasada en La Habana para discutir sobre el caso de los cuatro cubanoamericanos detenidos por planear acciones terroristas en el país caribeño, informaron hoy fuentes estadounidenses.
El sector terrorista de la ultraderecha radicada en Miami continúa sin aceptar el escenario que se produce en el contexto político, económico y social de los Estados Unidos, respecto a la nación cubana; caracterizado por un crecimiento de los que abogan por un cambio en la política de EE.UU. hacia Cuba y promueven el acercamiento entre las dos naciones. Esta tendencia al cambio es más evidente en la comunidad cubana asentada en La Florida, como demostró el estudio realizado meses anteriores por el Atlantic Council.
La detención en la Isla de cuatro individuos de origen cubano residentes en la ciudad estadounidense de Miami que intentaban ejecutar acciones terroristas en la isla, sigue los pasos escalonados de la doctrina de guerra no convencional.
El pasado 15 de abril, día en que se conmemoran las acciones militares ilegales de Estados Unidos contra los aeropuertos cubanos, como preludio a la invasión mercenaria, el sitio norteamericano “Martí Noticias”, publicó un artículo donde asegura que dos expertos estadounidenses quienes ocuparon altos cargos en la CIA y en el FBI, identificaron al espionaje cubano como “una de las tres grandes amenazas” para la contrainteligencia de Estados Unidos.
No recuerdo una situación similar desde que leo noticias a lo que sucedió el pasado jueves 30 de abril. Durante largo tiempo la portavoz del Departamento de Estado, Marie Harf, en su tradicional breafing de prensa diario, estuvo ¿respondiendo? preguntas en relación con Cuba.
En dias recientes el Ministerio del Interior de Cuba emitió una nota informativa comunicando de la detención de los ciudadanos de origen cubano y residentes en Miami, Estados Unidos, José Ortega Amador, Obdulio Rodríguez González, Raibel Pacheco Santos y Félix Monzón Álvarez, quienes planificaban ejecutar acciones terroristas en el territorio nacional. En el presente articulo se exponen pruebas de la conspiración para comoter crímenes por parte de los ciudadnos antes mencionados.
Estados Unidos informó el 30 de abril, ritual que repite hace más de tres décadas, la inclusión de Cuba en su lista anual de países patrocinadores del terrorismo.
El gobierno de Estados Unidos no acepta su derrota a pesar de los múltiples fracasos en su empeño por destruir la Revolución cubana. Su ego tiene una profunda herida.