Contra todos los vaticinios de profesores y educadores, Diana se ha convertido en la participante más entusiasta del taller. Tanto, que cuando los oordinadores propusieron conversar sobre la vida en sus barrios, ella pidió ser escuchada como la primera y fue la más decidida a la hora de contar el porqué de su permanencia en […]
Alejandro no es de los muchachos que con1 5 años ya se cree “hombrecito”; ha debido serlo a la fuerza, no solo porque tiene la libertad de decidir lo que quiera hacer con su vida, sino debido a la ausencia de alguien preocupado por ofrecerle un plato de comida al menos. Su padre lo abandonó […]
Desde 1996, la Unión Europea impone una Posición Común a Cuba, oficialmente a causa de la situación de los derechos humanos. El último informe de Amnistía Internacional ilustra el carácter discriminatorio e ilegítimo de dicha política.
Esta interrogante es para ser respondida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, la que al parecer no ve lo que realmente tiene que mirar para condenar a los verdaderos responsables de tantas injusticias en el continente latinoamericano.
Los que viven del cuento de los supuestos horrores cometidos por la revolución cubana desde hace 53 años, no se cansan de aburrir a los demás con la misma candanga o cantaleta de las “olas represivas”, inventadas por ellos mismos para mantenerse chupando el presupuesto que le aprueba anualmente la Casa Blanca.
Fabio Di Celmo, la víctima número 3 478 de las acciones terroristas contra Cuba, tiene una bandera de combate en la lucha por la liberación de los Cinco. Desde que comenzó el movimiento por el regreso de los Cinco, Giustino Di Celmo prometió a los familiares de Gerardo, Fernando, Antonio, Ramón y René que su familia asumiría como suya la causa de estos jóvenes injustamente encarcelados.
Parecería un chiste si no fuera el prófugo de la justicia cubana por acciones terroristas, Carlos Alberto Montaner, quien publicara el pasado 23 de agosto de 2012, un artículo justificativo, y cuasi envuelto en llanto, en el sitio Diario de Cuba, bajo el sugestivo título “Anatomía de un intento de asesinato de mi reputación”.
Es cierto que EE.UU. no es signatario de esa convención, pero cuan distinta fue su posición en la década del 60 y después en los 80 e inicios de los 90 cuando estimuló y apoyó la entrada de contrarrevolucionarios y personas con pésimos antecedentes penales en sedes diplomáticas en la Habana, como parte de su propaganda anti cubana, y para ampliar la matriz de opinión de que “huían del comunismo”.
Debe obviamente venir de arriba, pienso. Allí sólo hay luces, allí sólo la blancura del cielo raso. El objetivo lanza otro chiste. Los periodistas otra vez carcajadas. El objetivo sigue de pie, ofreciendo todo su físico para el disparo.
—Los papás de Carolina dicen que somos unos cubanos de mierda —y en medio de lo desconcertante de la frase, se balancea la victoria traviesa de pronunciar la palabra mierda como si fuera una adulta, escudada en el hecho de ser sólo una mensajera de cinco años.