El Presidente Cubano Miguel Díaz-Canel manifestó su profunda solidaridad con el gobierno y pueblo venezolanos, tras la ocurrencia este martes de un sismo de 6,3 grados a 19 kilómetros de la población de Yaguaraparo, Estado Sucre.
“A veces me parece que Fidel sigue vivo”, me dijo una vecina hace unos días mientras veíamos juntas una noticia sobre cómo escaseaban en todo el país los tabloides con el proyecto de Constitución.
Hoy cumple 92 años. Cumple, sí, en presente, porque de otro modo obviaríamos su probada inmortalidad y negaríamos su constante presencia, desde esa dimensión maravillosa llamada corazón del pueblo, donde volvió a nacer, de manera espontánea.
La provincia de Camagüey representa un sitio muy especial en la historia jurídica de Cuba, ya que dos de las tres primeras constituciones de la República emanaron de estas tierras.
El Gobierno Revolucionario emitió una declaración que condena enérgicamente el atentado contra el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ocurrido el sábado 4 de agosto durante un desfile militar en Caracas.
Este acto de terrorismo, que pretende desconocer la voluntad del pueblo venezolano, constituye un nuevo intento desesperado por conseguir, por la vía del magnicidio, lo que no han podido obtener en múltiples elecciones, ni tampoco a través del golpe de estado del 2002 contra el entonces Presidente Hugo Chávez, el golpe petrolero del 2003 y la guerra no convencional desplegada mediante campañas mediáticas, sabotajes, y actos violentos y crueles.
Este sábado en horas de la tarde, se detonaron artefactos tipo dron como atentado contra el Presidente Nicolás Maduro en los predios de la Avenida Bolívar de Caracas, mientras se rendían honores a los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana por el aniversario 81 de su fundación.
La modificación de la regulación, permite la presentación de un estudio de prefactibilidad, lo que acelera el proceso de evaluación y presentación del expediente al Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) para su posterior aprobación.
Esta proeza histórica del 26 de julio de 1953, un año y dos días antes del nacimiento del arañero Chávez, marcó el inicio de varios sucesos que cambiaron el rumbo, ahora lo sabemos, del mundo entero. La grandeza de este momento trascendió las fronteras patrias e inició una nueva era de esperanza y dignidad. Por Antonio Luis Martínez Uzcategui.
Una Cuba que vive, que late, que enorgullece con cada historia de su gente.