Las razones para el no regreso son muchas, pero pueden resumirse en el papel que durante décadas ha desempeñado la OEA como plataforma de Washington para agredir, ocupar y expoliar a los pueblos de América Latina y el Caribe.
Ningún miembro o directivo de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) participará en el Foro de la Sociedad Civil de la VII Cumbre de Las Américas en Panamá.
De que la anunciada contracumbre que sesiona en la Universidad Internacional de la Florida de Miami no es más que una cortina de humo que intenta distraer a la opinión pública mundial del rotundo fracaso que significa para Estados Unidos la reunión de toda América Latina y el Caribe en la Habana, dan fe los partes de prensa que hasta ahora se han publicado sobre dicho evento.
Fueron 14 meses de contrainteligencia. Varias tramas golpistas y magnicidas, enfrentadas, superpuestas, contradictorias, caníbales. Asalto al Palacio de Miraflores, (otra vez) a la Base Aérea Francisco de Miranda, a las bóvedas del Banco Central (por parque y dinero). 140 mil cartuchos de municiones. Al menos cinco grupos de combate. 56 horas de registro audiovisual de conversaciones.
El diputado opositor Juan Guaidó ha afirmado que se trataría de fondos privados, y no públicos, mientras que la Fiscalía venezolana ya ha abierto una investigación.
El plan parecía limpio y rápido de ejecutarse en el papel, sobre todo con el avance del bloqueo vía sanciones de la Casa Blanca, una suerte de preámbulo turbulento en el sector económico-social de Venezuela que daba pie a un nuevo escenario de desestabilización para provocar, al fin, un cambio de régimen.
El viernes 14 de junio el medio PanamPost, uno de los más activos políticamente a favor del antichavismo puertas afuera de Venezuela, presentó un detallado reportaje que ilustra un desfalco por parte de los enviados de Juan Guaidó para manejar los asuntos de la “ayuda humanitaria” que fue desplegada en la frontera en el lado colombiano.
En la Reunión Ordinaria de la Comisión Interamericana por el Control del abuso de drogas (CICAD) y la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Buenos Aires entre el 8 y 10 de mayo, se suscitaron discrepancias entre países por el tema de Venezuela y el narcotráfico en la región.
Un golpe militar, al viejo estilo, se produjo en la madrugada del 28 de junio de 2009 en Honduras. Diez años han pasado ya desde aquel golpe de Estado que derrocó al presidente constitucional de la República, José Manuel Zelaya Rosales.
Son abundantes las evidencias que exponen la infiltración de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en los asuntos internos de la región latinoamericana en forma de golpes de Estado y promoción de guerras civiles.